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martes, 4 de octubre de 2011

OKTOBERFEST

Septiembre, el mes de las despedidas, se va Raquel, se va Daniel y se va Lourdes.

Empieza octubre, mi mes, el mes en que el día 10 van a caerme 27 añazos. También el mes en que cumplo ya 4 meses aquí.
Este año, es mi año y el que viene espero que sea aun mejor.
Mientrastanto Zaragoza huele a Pilares... me los pierdo. Amigos/as os echo de menos!!!
En esta última semana me han pasado muchas cosas que no son nada normales. Incluso he podido morir!
Os pongo en antecedentes.
El último día de Daniel fue frenético. Aprovechando que habíamos trabajado de madrugada, salimos del mall directamente a ver el “Salto del Fraile” un espectáculo cuanto menos bizarro que consiste en ver a un señor disfrazado de fraile tirándose por un precipicio. Así, tal cual.
La historia cuenta que una niña bien, llamada Clara y el hijo de su niñera, que se llamaba Francisco, cuando eran pequeños se enamoraron.
El la dejó embarazada y el padre de ella, enfadado, ordenó que lo encerraran en un convento a él y mandó de viaje a ella. Llegó el 17 de octubre, era la fecha programada para dicho viaje y Clara, desde su barco, se hizo con un catalejo para ver a Francisco ya que le habían dicho que estaría despidiéndola en un acantilado cercano a la nave.
Ahí vio como Francisco lleno de pena y vestido de fraile se lanzaba al mar y ella hizo lo propio pero desde su barco.
Fin de la historia.
Lo trágico de esta historia se transforma en gracioso cuando ves a este señor lanzándose por el precipicio ya que la representación es algo cómica pero el hecho de que cada día se lance es muy valorable por el riesgo de hipotermia y de muerte que este señor corre.
Le dimos diez soles ya que cuando llegamos ya había saltado y le pedimos por favor que se lanzara de nuevo, como buen profesional lo volvió a hacer por y para nosotros.
Un poco sorprendidos por este acto tan kitsch nos fuimos directos al Parque del Amor, en Miraflores, donde hay una explanada, junto a un acantilado, para tirarte en parapente y se nos había metido en la cabeza que teníamos que tirarnos.
La risa.
Lo más emocionante del vuelo en parapente es cuando tienes que ir corriendo hacia el precipicio y saltar al vacío.
Normalmente una persona solo lo tiene que hacer una vez en un mismo vuelo, bien, yo lo hice dos veces. Este hecho se dio porque mi parapente decidió dejar de volar, aterrizando en picado sobre una playa que no era de arena sino más bien de cantos rodados.
Tras quitarme el parapente de encima, parar un taxi, cargarlo con todo y volver a subir al dichoso Parque del Amor vi como Dani volaba felizmente por el cielo gris limeño, totalmente ajeno a lo que había pasado. Una vez más decidí correr hacia el vacio. A lo "salto del fraile".
Esta vez el vuelo fue más corto y caímos en un jardín. Ahí decidí empezar con una dieta a base de verduras porque me comí literalmente el césped y las plantitas que habían en el.
El instructor decidió no cobrarme y encima me llevé dos videos de mi “vuelo”.
Arriesgando mi vida. Como debe ser.
Ya recuperados de tanta risa y viendo que el tiempo se nos echaba encima (quedaban 4 horas para el vuelo de vuelta a España de Dani) decidimos ir a POLVOS AZULES, ese gran centro comercial que está lleno de piratería, tecnología, ropa… en el que todo español estaría dispuesto a dejarse sus billetes. Es brutal!
Dani se hizo con una colonia, un llavero que es una cámara de video para espías, unas converse y yo por otro lado ampliaba mi videoteca (tengo más películas que en España, aquí te lo puedes permitir). Salimos algo mareados después de tanta ropa y tanto jaleo y de ahí nos fuimos pitando al aeropuerto. Despedida cortita y vuelta a mi apartamento, vi TRANSFORMERS 3, aburridísima.
Lu estaba algo agobiada por su marcha a España, su maleta sin hacer y una mudanza de apartamento el mismo día de vuelo causa estrés a cualquiera.
Le ayudé a aligerar peso distribuyendo todos los souvenirs que iba metiendo en la maleta, pisco, amargo de angostura, souvenirs varios, una chaqueta… Total para que en el aeropuerto se los hicieran tirar porque se nos fue la olla y lo metimos en el equipaje de mano. Una injusticia, ni que fuera Bin Laden.
Despidiendo a Lu, me dio la sensación de que de nuevo estaba como al principio en Lima, había ido al aeropuerto en tres ocasiones con esta y como al llegar, me dio la sensación de estar en una especie de Gran hermano despidiendo a la gente y quedándome yo en el aislamiento de mi vida en España.
Me gustó.
También pensé en las merecidas vacaciones que me quedan pendientes de disfrutar tras esta intensa experiencia cargada de cambios de horarios, experiencias y estrés vario producido por el gran trabajo que conlleva elevar y mantener el listón bien alto.
También me gustó.
Para la siguiente actualización… FESTIVAL DE FOTOGRAFÍAS!

2 comentarios:

[[DarkTemis]] dijo...

Jajaja, sobate la pompa!!!
jajajajajaja, pobrecito, creo que a partir de esa experiencia ya te diste cuenta de lo subidito de peso que estas(pero es que ni se nota) no te procupes yo le echo la culpa al viento :).. por cierto se te ve Nice con tu polito Azul marino que Dice Arvato jajajaja..!!
No te preocupes Aitor, recuerda que me dijiste,_Nunca solo, sabes que aqui te queremos, te hacemos renegar reir y otras cosas mas.. cuidate pero insiste SOBATE LA POMPA!!!!

[[DarkTemis]] dijo...

Jajaja besos cuidate mucho.... y ya sabes mañana te llevo barras dietetica xDD y nosotros que queriamos darte un torta. xDDD
!!!!!